Crítica de No hay otra opción: desempleo y desesperación

El séptimo arte

Noticias sobre series y películas, recomendaciones, análisis, curiosidades y más

CríticasPelículas

Crítica de No hay otra opción: desempleo y desesperación

No hay otra opción, dirigida por Park Chan-wook (Oldboy) y protagonizada por Lee Byung-hun, es una comedia negra basada en la novela The Ax, de Donald E. Westlake, que parte de tres interrogantes: ¿De qué somos capaces para conseguir un puesto de trabajo? ¿El desempleo conduce a la despersonalización? ¿Cuánto duele descender en la escala social?

La película sigue a Man-su (Byung-hun), un ingeniero de mediana edad que es despedido después de trabajar durante veinticinco años en una empresa papelera y, a partir de ese momento, inicia una desenfrenada búsqueda laboral.

El director surcoreano expone el mundo del empleo como un ring de competencia, atravesado por el avance de la inteligencia artificial y la exigencia permanente de títulos, aptitudes y habilidades. En este escenario, conseguir un trabajo se vuelve cada vez más difícil y la experiencia acumulada parece perder valor frente a las nuevas reglas del mercado.

No hay otra opción pone el foco en la entrega de la juventud, el tiempo y el profesionalismo a empresas que, tarde o temprano, consideran reemplazables a sus empleados. La vejez aparece entonces como una etapa marcada por la incertidumbre y la sensación de inutilidad, donde décadas de trabajo y progreso pueden reducirse a un simple despido.

Lo que comienza como una crítica social y política, atravesada por un humor negro que genera empatía con el protagonista, se transforma progresivamente en un thriller oscuro y violento. A medida que la desesperación aumenta, también aflora el instinto de supervivencia y, con él, el costado más animal del ser humano.

Los planos abiertos y meticulosos y la fotografía de Kim Woo-hyung, junto con la banda sonora de Jo Yeong-wook, acompañan la adrenalina, la ansiedad y la desesperación del relato. Park Chan-wook vuelve a demostrar su precisión visual, incluso cuando el tono de la película cambia radicalmente.

No hay otra opción es un film descabellado, incómodo y profundamente actual sobre el miedo a perder el estatus, las nuevas reglas de la búsqueda de empleo y el lugar que la sociedad reserva para la vejez. No es la mejor película del director pero sí una de las más filosas del año.

Author Details
Últimas noticias sobre películas, series, recomendaciones, análisis y más.

Dejanos tu comentario

instagram default popup image round
Follow Me
502k 100k 3 month ago
Share